asfafsf

Noticias

21/07/2016

Declaración de Emergencia Fitosanitaria por presencia de Picudo del Algodonero en el Chaco

El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), declaró hoy Emergencia Fitosanitaria, ante la confirmación de la presencia de la plaga denominada Picudo del Algodonero (Anthonomus grandis), en el área denominada Chaco central.

La Emergencia Fitosanitaria fue declarada mediante la Resolución Nº 641, que fue rubricada por el titular del SENAVE, Dr. Alfredo Gryciuk.

A través de la presente resolución, se solicita a todos los propietarios u ocupantes de las propiedades con sospecha y/o presencia de la plaga, a que reporten de inmediato al SENAVE y que colaboren con los técnicos del ente fitosanitario para la aplicación de medidas de control.

Ante la presencia de la plaga, la institución determinó la implementación de medidas fitosanitarias, entre ellas, la eliminación de rastrojos de los cultivos inmediatamente después de la cosecha y la aplicación de insecticidas para el control, conforme a las recomendaciones técnicas. 

Igualmente, se dispone que para el traslado de productos y sub productos de algodón en cualquiera de sus presentaciones y procesos, además de equipamientos agrícolas utilizados para la cosecha, materiales para el almacenamiento entre otros, se deberá informar previamente al SENAVE para que se establezcan las condiciones fitosanitarias, y luego se procederá a su autorización.

La mencionada Resolución aclara que los costos por las eliminaciones de cultivos que afecten a productores y empresas dedicadas al rubro, correrán por cuenta de los mismos.

Sobre el mismo punto, se establece que el costo de eliminación de materiales infestados encontrados en caminos vecinales o lugares públicos en general, podrán ser cubiertos por el SENAVE, siempre que no hayan podido ser destruidos por los responsables. 

El Picudo del Algodonero es considerado como una plaga altamente destructiva, y ante su presencia en el Chaco, se adoptarán medidas fitosanitarias de manera a prevenir pérdidas económicas en perjuicio de la producción primaria y a la cadena de procesamiento del algodón, así como la dispersión de la plaga hacia otras áreas.